No hace falta que sea diciembre para vestirlos de rojo pasión, pero la verdad es que en cuanto empezamos a ver adornos de navidad nos volvemos locos por el rojo y cómo que el cuerpo te lo pide a gritos. Aquí está mi sobrino Alvaro, que más guapo no puede ser con este jersey que su tita le ha comprado, ¿¿¿¿¿A que está guapísimo???
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